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Efectos del sistema productivo en los trabajadores

El trabajo y la salud están interrelacionados. A través del trabajo se busca satisfacer una serie de necesidades, que van desde las más básicas hasta las más abstractas (desarrollo personal, profesional y social). Si el trabajo no permite al ser humano cubrir estas necesidades, se puede llegar a estados que deterioren la salud del trabajador.

El trabajador está inmenso en un entrono físico y social donde el sistema productivo influye en su vida desde distintas vertientes, el trabajo tiene efectos en su vida a través de los efectos que puede provocar en ella.

Efectos internos.

Aquellos que afectan al individuo a través de las consecuencias que el trabajo tiene en ellos:

Accidentes como consecuencia del trabajo: por máquinas o herramientas utilizadas por los operarios.

Enfermedades profesionales: Causadas por los agentes contaminantes.

Consecuencias Psíquicas: derivadas de la exigencia de trabajos de vigilancia o control o como consecuencia del cambio del biorritmo del cuerpo debido la organización del trabajo (trabajo a turnos o nocturnos).

Las condiciones en las que un trabajador desarrolla su trabajo pueden tener consecuencias sobre su equilibrio físico y mental e incluso sobre su esperanza de vida.

Efectos externos:

Consecuencias que el proceso productivo tiene en la sociedad y en entorno.

Contaminación del medio: a través del aire, agua y suelo por vertidos incontrolados de sustancias tóxicas y residuos en el proceso de fabricación.

Alteración del paisaje: debido a la explotación excesiva de los recursos naturales.

Cambios materiales: debido a la transformación de los entornos.

Cambios sociales y culturales: consecuencia de la transformación de espacios rurales a industriales. Y al tener que asumir el coste de mantenimiento y reintegración de trabajadores afectados por Enfermedades profesionales y Accidentes de trabajo.

El trabajador a través de su relación con el trabajo a lo largo de su vida laboral, puede sufrir una Accidente Laboral o una Enfermedad Profesional (definidos en el punto anterior), la diferencia entre el AT y la EP radica en la duración del contacto, en un accidente la duración es corta, casi instantánea, mientras en la EP la duración debe ser prolongada.

Factores que determinan una EP.

  • La concentración del agente contaminante en el ambiente.
  • El tiempo de exposición.
  • Las características personales de cada individuo.
  • La salud que posea la persona.
  • Y la presencia de varios agentes contaminantes al mismo tiempo.

El tiempo de trabajo es uno de los aspectos de las condiciones de trabajo que tiene una repercusión directa sobre la vida diaria, el número de horas trabajadas y su distribución pueden afectar no sólo a la calidad de vida en el trabajo, sino a la vida extralaboral.

Dadas las características humanas, la actividad laboral debería desarrollarse durante el día, a fin de lograr una coincidencia entre la actividad laboral y la actividad fisiológica. Sin embargo, en algunas actividades es necesario establecer turnos de trabajo con horarios de trabajo que están fuera de los que sería aconsejable, ya sea por necesidades del propio servicio o por necesidades productivas o del proceso.

Entendemos por tiempo de trabajo el que implica una jornada laboral de ocho horas, con una pausa para la comida, y que suele oscilar entre las 7-9 horas y las 18-19 horas.

El trabajo a turnos supone otra ordenación del tiempo de trabajo: se habla de trabajo a turnos cuando el trabajo es desarrollado por distintos grupos sucesivos, cumpliendo cada uno de ellos una jornada laboral, de manera que se abarca un total de entre 16 y 24 horas de trabajo diarias, formas de organización del trabajo:

  • Sistema discontinuo: el trabajo se interrumpe normalmente por la noche y el fin de semana. Supone, pues, dos turnos, uno de mañana y uno de tarde.
  • Sistema semi-continuo: la interrupción es semanal. Supone tres turnos, mañana, tarde y noche, con descanso los domingos.
  • Sistema continuo: el trabajo se realiza de forma ininterrumpida. El trabajo queda cubierto durante todo el día y durante todos los días de la semana. Supone más de tres turnos y el trabajo nocturno.

Según el artículo 36 del Estatuto de los Trabajadores, se considera trabajo nocturno el realizado entre las diez de la noche y las seis de la mañana. El empresario que recurra regularmente a la realización de trabajo nocturno deberá informar de ello a la autoridad laboral. Asimismo se considera trabajo nocturno el que tiene lugar “entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana” y se considera trabajador nocturno al que “invierte no menos de tres horas de su trabajo diario o al menos una tercera parte de su jornada anual en este tipo de horario.”

La jornada de trabajo de los trabajadores nocturnos no podrá exceder de ocho horas diarias de promedio, en un periodo de referencia de quince días. Dichos trabajadores no podrán realizar horas extraordinarias. Para la aplicación de lo dispuesto en el párrafo anterior, se considerará trabajador nocturno a aquel que realice normalmente en período nocturno una parte no inferior a tres horas de su jornada diaria de trabajo, así como a aquel que se prevea que puede realizar en tal período una parte no inferior a un tercio de su jornada de trabajo anual.

Los menores de 18 años no pueden realizar trabajo nocturno (art.6 Estatuto de los Trabajadores). Tampoco podrán realizarlo, cuando haya riesgo para su salud o la del hijo, las mujeres embarazadas, las que hayan dado a luz o estén en período de lactancia.

Según el artículo 36 del Estatuto de los trabajadores, se considera trabajo a turnos toda forma de organización del trabajo en equipo según la cual los trabajadores ocupan sucesivamente los mismos puestos de trabajo, según un cierto ritmo, continuo o discontinuo, implicando para el trabajador la necesidad de prestar sus servicios en horas diferentes en un período determinado de días o de semanas.

En estudios realizados sobre el tema, se ha visto que las personas que trabajan a turnos demuestran una menor satisfacción con el horario y con el trabajo en general, que las personas que prestan sus servicios en jornada laboral diurna. Ello puede ser debido a diversas causas, pero, sin duda, una de ellas es la falta de adaptación debida a la alteración de los ritmos circadianos y sociales; así como una deficiente organización de los turnos.

Inconvenientes

Los efectos negativos del turno de noche sobre la salud de las personas se dan a distintos niveles, por una parte se ve alterado el equilibrio biológico, por el desfase de los ritmos corporales y por los cambios en los hábitos alimentarios. También se dan perturbaciones en la vida familiar y social. Desde el punto de vista ergonómico, es importante tener en cuenta estas consecuencias y diseñar el trabajo a turnos de manera que sea lo menos nocivo posible para la salud de aquellas personas que se encuentran en dicha situación.

El organismo humano tiene unos ritmos biológicos, es decir, que las funciones fisiológicas siguen unas repeticiones cíclicas y regulares. Estos ritmos suelen clasificarse en:

  • Ultradianos, si son superiores a 24 horas; circadianos o nictamerales si siguen un ritmo de 24 horas.
  • Infradianos, si su ciclo es inferior a las 24 horas. Los ritmos circadianos son los más afectados y, por tanto, los más estudiados en relación con el trabajo a turnos. Estos ritmos biológicos coinciden con los estados de vigilia y sueño, siendo la mayoría de ellos más activos durante el día que durante la noche.

El trabajo a turnos, especialmente el trabajo nocturno, fuerza a la persona a invertir su ciclo normal de actividad descanso, obligándole a ajustar sus funciones al período de actividad nocturna. Ello acarrea un cambio en las funciones corporales, que aumenta con el número de noches trabajadas, pero que no llega nunca a ser completo. Las alteraciones son debidas a la estabilidad de estos ritmos y a su dificultad para adaptarse a modificaciones externas. De hecho, el cuerpo está sometido a una tensión continua en su intento de adaptarse al cambio de ritmo.

Alteraciones del sueño

Además de las alteraciones que pueden producirse en el organismo de las personas al cambiar el curso natural de los ritmos circadianos, el trabajo a turnos ocasiona perturbaciones en el ritmo biológico del sueño. El sueño comprende dos fases:

  1. Sueño lento.
  2. Sueño rápido.

Durante la primera fase se da un período inicial de sueño ligero y un segundo período de sueño profundo, en el que las constantes fisiológicas y el tono muscular disminuyen.

Esta fase del sueño permite la recuperación física del organismo. La fase de sueño rápido, o sueño paradójico, es la que permite la recuperación psíquica. Durante esta fase, que se repite unas cuatro veces durante el sueño nocturno, aumentan las constantes fisiológicas, metabólicas y endocrinas; aparecen una serie de movimientos oculares rápidos.

Alteraciones de la vida social

Las Actividades de la vida cotidiana están organizadas pensando en las personas que trabajan en horarios habituales: puesto que el ser humano es diurno, la sociedad es una cultura diurna, cuyas actividades cotidianas siguen una programación social por bloques temporales; por ejemplo, entre medianoche y la seis de la madrugada la mayoría de las personas duermen (inclusive tres de cada cuatro trabajadores que trabajan de noche); las tardes, las noches o los fines de semana se emplean para la interacción familiar y social.

Hábitos alimentarios

El deterioro de la salud física puede manifestarse, en primer lugar, por alteración de los hábitos alimentarios, y más a largo plazo, en alteraciones más graves, que pueden ser gastrointestinales, neuropsíquicas y cardiovasculares. Las personas necesitan al menos tres comidas diarias, algunas de ellas calientes, con un cierto aporte calórico y tomadas a una hora más o menos regular. El horario de trabajo afecta a la cantidad, calidad y ritmo de las comidas.

Los ritmos alimenticios responden a la necesidad del organismo de rehacerse. El trabajo a turnos supone, a menudo, aplazar una comida o incluso saltársela (generalmente el desayuno después de un turno de noche). Las alteraciones debidas a la desincronización de los ciclos circadianos digestivos pueden verse agravadas por el hecho de que los trabajadores suelen comer a disgusto por comer fuera de hora, sin la familia.

Bibliografia

Ley 31/1995 de 8 de noviembre, (BOE 10-11-1997) Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Real Decreto 1124/2000, de 16 de junio, por el que se modifica el Real Decreto 665/ 1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos durante el trabajo. (Fecha actualización 20 de octubre de 2000).

Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, (BOE 7-8-1997) por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.

Real Decreto 1216/1997, de 18 de julio, (BOE 7-8-1997) por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo a bordo de los buques de pesca.

Real Decreto 1311/2005, de 4 de noviembre, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores frente a los riesgos derivados o que puedan derivarse de la exposición a vibraciones mecánicas. (BOE n° 265, de 5 de noviembre).

Real Decreto 1316/1989, de 27 de octubre, (BOE 21-111989) sobre la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de su exposición al ruido durante el trabajo.

Real Decreto 1389/1997, de 5 de septiembre, (BOE 7-101997) por el que se aprueban las disposiciones mínimas destinadas a proteger la seguridad y la salud de los trabajadores en las actividades mineras.

Real Decreto 216/1999, de 5 de febrero, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en el ámbito de las Empresas de Trabajo Temporal.

Real Decreto 374/2001, de 6 de abril, (BOE 1-5.2001) sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo, con su correspondiente Guía Técnica del INSHT.

Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, (BOE 23-4-1997) por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, con su correspondiente Guía Técnica del INSHT.

Reglamento Electrotécnico para baja tensión.

Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (2016). Notas Técnicas. Disponible en:  http://www.insht.es/portal/site/Insht/menuitem.a82abc159115c8090128ca10060961ca/?vgnextoid=db2c46a815c83110VgnVCM100000dc0ca8c0RCRD

Román, F. Flórez, L. Olea; Seguridad en el Trabajo. Logroño: Universidad Internacioanal de la Rioja (UNIR), Tomo VI. (ISBN: 978-84-15626-22-0). Recuperado el 6 de Julio de 2014 de http://praeveniere.unir.net/cursos/lecciones/ARCHIVOS_COMUNES/versiones_para_imprimir/manuales/manual6.pdf

 

 

 

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